“El ser humano debe ser el centro de la política, de la economía y de todos sus quehaceres”

Juan Manuel Sánchez Gordillo es el alcalde de Marinaleda, una localidad de casi 3000 habitantes situada en Sevilla. Desde un principio, Sánchez Gordillo ha buscado la prosperidad de este utópico lugar a partir de un modelo socioeconómico que, hasta la fecha, ha acabado con la división clasista de la sociedad, el paro y las hipotecas. En esta entrevista, el alcalde nos dará más información sobre esta situación y expresará su opinión acerca de otros temas de actualidad. 

DANIEL CABEZA:El modelo socioeconómico de Marinaleda es bastante peculiar y, según lo que vemos desde fuera, sus resultados son exitosos. ¿Qué nos puede decir al respecto? 
J. MANUEL SÁNCHEZ GORDILLO: Nosotros pensamos que el ser humano debe ser el centro de la política, de la economía y de todos sus quehaceres. Además, luchamos para que sus derechos giren en torno a su vida concreta tanto a nivel privado como colectivo. Con el tiempo hemos comprobado que el sueño del trabajo, de la vivienda y de una vida digna se puede conseguir aprovechando los recursos naturales que nos rodean. Lo que hay que hacer es ponerlos en conexión en función de cada necesidad. Y es que si pensamos en las necesidades, podremos lograr cualquier objetivo.   

D: Los habitantes de Marinaleda luchan en contra de la división clasista de la sociedad y buscan la prosperidad a partir de un modelo económico que, hasta la fecha, ha acabado con el paro y las hipotecas. ¿Cómo ha sido esto posible? 
J.M: En cuanto al problema del paro, hemos conseguido crear empleo a partir de la obtención de tierras por las que hemos estado luchando durante 12 años. Con ellas hemos creado cooperativas de segundo grado para quedarnos con el valor añadido. 
Para el tema de la vivienda, hemos cogido suelo rústico que, posteriormente, hemos urbanizado y hecho público; nosotros ponemos el suelo y los materiales gratuitos y todo joven que quiera una vivienda pone su trabajo. De esta manera se consiguen viviendas de 90 metros construidos y 100 metros de patio por las que se paga 15 € al mes.

Nosotros ponemos el suelo y los materiales gratuitos y todo joven que quiera una vivienda pone su trabajo


D: ¿Cree que el modelo socioeconómico de Marinaleda tendría el mismo éxito si se aplicara a nivel nacional? ¿Qué medidas habría que tomar para que esto ocurriese?
J.M: Yo creo que sí, que perfectamente se podría aplicar tanto a nivel local como nacional. Lo que hace falta para que surta efecto es la voluntad política. Para empezar, considero que el suelo para primera vivienda tendría que ser público e inespeculable y, para ello, habría que aprobar una nueva ley que lo estableciera. Con ello conseguiríamos abaratar el precio de la vivienda en un 50 o 60%. Yo creo que el problema de la vivienda es totalmente artificial y que, con aplicar una ley a nivel nacional, se solucionaría. Volviendo al tema del empleo, sería muy importante hacer de las fuentes de energía un bien público e inespeculable, lo que abarataría los costes de producción. Y sería muy interesante vender energías alternativas a bajo precio a todo aquel que quiera producir cualquier tipo de bienestar, de riqueza. También, los trabajadores deberían intervenir en los medios de producción de manera coparticipada. Yo creo que el problema que tenemos es el capitalismo. Hay que cambiar este sistema porque el dinero no debe ser el centro de los quehaceres del ser humano.      

D: ¿Qué opina de la situación política en la que nos encontramos a nivel nacional?
J.M:
Yo opino que están llegando unos aires nuevos e interesantes, pero que no debemos de quedarnos en la superficie de todo ello, sino analizar en profundidad. Hay que hacer reformas estructurales para que el mercado no esté por encima del poder político. Lo que no puede ser actualmente es que los gobiernos sean simplemente apéndices del mercado y de quien denomina esos mercados, que son las grandes multinacionales. 

Hay que cambiar el dinero por la solidaridad, la generosidad y el entendimiento entre los seres humanos

D: ¿Cuál cree que es la causa por la que la sociedad de hoy en día, en vez de tomar medidas drásticas, tiende a aceptar con resignación que se den casos de corrupción en el Gobierno?
J.M: Yo creo que el sistema capitalista en sí mismo es corrupto: se basa en la explotación del hombre, lo que crea una desigualdad entre las personas y los territorios. Además, como el valor supremo, el Dios que manda sobre el planeta es el dinero, la filosofía del sistema consiste en ganar dinero sea como sea. Entonces es lógico que haya corrupción. Con tal de conseguir dinero se fabrican guerras, se provocan atrocidades como puede verse en África y otros continentes, se invaden países y se destruyen sus culturas. Por lo tanto yo creo que hay que cambiar el dinero por la solidaridad, la generosidad y el entendimiento entre los seres humanos.

D: Supuestamente, ningún cargo del sector laboral de Marinaleda cuenta con más poder que otro. ¿Podría ser este uno de los factores que contribuyen a que la cooperación prime en este municipio? 
J.M: Lo que ocurre en el sector laboral de Marinaleda es que cada persona ofrece un servicio distinto e intentamos que no haya diferencias entre quienes tienen cargo y quienes no lo tienen. 

Debería haber libre circulación de personas por todo el mundo

D: ¿Qué opina de que, como consecuencia de la crisis de refugiados en la UE, se haya llegado a un acuerdo con Turquía para que sean enviados allí?
J.M: Me parece totalmente impresentable ya que atenta contra los Derechos Humanos y la resolución de la ONU. Y es que hay una terrible hipocresía, un terrible cinismo por parte de la UE, que quiere quitarse a los refugiados de en medio y concentrarlos en un sitio determinado para impedir que entren en Europa. Una posible causa de este problema es que los servicios secretos de muchos estados montan guerras con tal de conseguir petróleo fácil. Entonces me parece que, primero, se fabrican los refugiados y, luego, se les impide el paso de la frontera. Yo creo que debería haber libre circulación de personas por todo el mundo. Es indignante que no se les ofrezca a estas personas el derecho a la huida, a formar sus vidas en otra parte del mundo. 

D: ¿Se le ocurre algún personaje considerado un ídolo o ejemplo a seguir para los habitantes de Marinaleda? 
J.M: Ghandi, Bakunin, el Che, Ignacio Ellacuría e incluso el actual Papa en algunas cosas que dice.Se pueden recoger experiencias buenas de todos ellos. También es cierto que hay mucha gente desconocida y que no se nombra.