La industria de la moda


POR Amy Orton
REVISADO POR María Aranda

Los últimos años han marcado un cambio significativo en la manera en que compramos y utilizamos la ropa. Lo que se considera ‘de moda’ cambia continuamente. Ya no hay simplemente dos temporadas de moda, sino una variedad, creando un flujo constante de nuevas tendencias que exigen nuestra atención y deseo.  Nuestra actitud en cuanto a comprar estos productos es la herramienta principal que conduce a esta industria, causando que vaciemos nuestras cuentas bancarias y acumulemos cada vez más ropa. Después de algún tiempo, nos encontramos tirando la ropa, porque la tendencia ha cambiado, o los materiales se han agotado.

La cuestión fundamental que suscita todo esto es cómo de sostenible es esta manera de producción. Aunque disfrutemos de los beneficios y de la emoción de comprar nueva ropa y de seguir las últimas tendencias, es vital que pongamos nuestra atención en los efectos drásticos, no sólo medioambientales, sino ligados también con la propia humanidad.

Con la producción y el gasto constante de ropa, no sorprende que la moda sea la segunda causa más alta de la contaminación en el mundo. El uso aumentado de fibras artificiales como poliéster causa problemas devastadores para el medio ambiente. Fibras artificiales como estas no son biodegradables, lo que significa que son una manera de contaminación.

No es solamente los recursos que se usan son los que causan el daño, sino también nuestra actitud hacia la ropa. En el Reino Unido más de un millón de toneladas de ropa se depositan en los vertederos cada año. A menudo los materiales de estos diseños son de mala calidad lo que nos lleva a gastar más para reemplazarlos. Nuestros hábitos de comprar mucha ropa de peor calidad a precios bajos, en lugar de ropa de mejor calidad, y nuestra preocupación con estar a la moda son las causas mayores del desecho de la ropa.

Además, habría que considerar también el tratamiento hacia los trabajadores que fabrican nuestra ropa. Un buen ejemplo de esto está en el terrible incidente de Rana Plaza hace algunos años, cuando al menos 1000 personas fallecieron por el derrumbe de una factoría debido a las lamentables condiciones en las que la gente trabajaba. La gente trabaja muchas horas para ganar un salario mínimo. Nuestro deseo por la ropa barata y por la moda tiene efectos extremos en las personas que la producen. El alcance de la demanda por la ropa barata significa que a menudo las compañías llegan a compromisos en el tratamiento de la mano de obra para que podamos tener la ropa a precios que nos benefician. Con esto deberíamos reflexionar en la necesidad de cierta transparencia en la producción de las compañías, lo que implicaría que tuviéramos que cambiar nuestra actitud hacia comprar la ropa barata.  

Esto lleva a una pregunta importante, ¿cómo podemos desempeñar un papel para cambiar esta situación?

1. Hacer compras en tiendas de organizaciones benéficas. Esta solución tiene muchos beneficios. La ropa es reutilizada, el dinero va a apoyar una organización y recibes nueva ropa a precios baratos.

2. Comprar ropa de calidad, no cantidad. A menudo nuestra inclinación es comprar una gran cantidad de ropa a precios bajos. El problema de esto es que la mayoría de la ropa barata es de peor calidad, lo que significa que tenemos que comprar nueva ropa constantemente para poder reemplazarla.  Si compramos ropa de mejor calidad, la ropa durará más tiempo. Aunque el precio será más alto, ahorrarás dinero a largo plazo por no tener que reemplazar la ropa tan frecuentemente.

3.  Decir adiós a ‘la compra por impulso’. ¿Cuántas veces has comprado un artículo de ropa porque no te pudiste resistir? Nos hemos acostumbrado a comprar sin pensar y esta mentalidad nos lleva a gastar dinero, lo que nos impide pensar en el origen del producto y sus efectos en el mundo.

La próxima vez que vayas a comprar, podrías pensar en preguntas como estas: ¿De dónde es este producto? ¿Recibieron buenas condiciones la gente que lo fabricó? ¿Va a durar este producto? ¿Tiene buena calidad/precio? ¿Voy a llevarlo puesto? ¿Encaja con el resto de mi ropa?

Estos son algunas acciones que podemos adoptar para cambiar la manera en que compramos. La verdad es que la industria simplemente está produciendo lo que deseamos. Es decir, lo que escogemos al comprar dictará la dirección de la industria. Si nos hacemos más conscientes de lo que compramos, podremos dirigir la industria de moda hacia un camino de producción tanto sostenible como ético. Muchas marcas como Zara y H&M ya empiezan a cambiar cómo se realiza la industria de moda, con políticas en las que se recicla la ropa vieja para reutilizar los materiales. Si demostrásemos más interés y preocupación en comprar la ropa con más ética, podríamos cambiar el curso de la industria. Juntos podemos hacer la industria de la moda más beneficiosa tanto para el medio ambiente como para la humanidad.