El laberinto del fauno


POR Charlotte Harris
REVISADO POR Purificación Jiménez

Desde mi punto de vista, El Laberinto del Fauno es una película donde principalmente se transforman los cuentos de hadas y se reescriben dentro de un género de terror en el contexto de la posguerra española y donde se da un clima de violencia con distintas manifestaciones. El film utiliza numerosos símbolos y referencias, así como seres mitológicos para retratar la inocencia de los niños y la violencia de los represaliados.

Tras ver la película por primera vez, creo que El Laberinto del Fauno es una especie de “Alicia en el País de las Maravillas para adultos” en cuanto a la forma en la que la realidad y la fantasía se entrelazan de forma paralela. Uno de los ejemplos más directos con la obra de Alicia es el vestido que la madre de Ofelia le hace llevar a la cena con el capitán, el cura y el alcalde, cena a la que por cierto, nunca llega. El vestido, sin duda un bien de lujo para la época que denota la clase social de Ofelia y su familia, es casi igual al vestido de Alicia, la diferencia es que el de Ofelia es verde oscuro. El uso del vestido justo cuando tiene que pasar por debajo del gran árbol,  puede significar el inicio de su entrada  en el reino de la fantasía donde ella es la Princesa Moanna y donde Ofelia también escapa en busca de experiencias en otro mundo, pero también es su paso a otra etapa de su vida en la que la fantasía tendrá que desaparecer posteriormente. Por otro lado, cuando Ofelia se quita el vestido es como si estuviera dejando atrás las expectativas de ser obediente, cediendo así a las demandas de su curiosidad y renunciando a lo que el       estatus y el dinero que el capitán Vidal proporcionan a su madre y a ella. Se podría decir que es un rechazo simbólico hacia el padrastro o hacia su protección económica y yendo más allá a como la infancia se va poco a poco alejando en la lucha diaria.

El mismo nombre de la protagonista escogido por Guillermo del Toro nos traslada de nuevo intencionadamente al mundo de la literatura, ya que Ofelia significa en sí inocencia y juventud y está inspirado en el personaje de Shakespeare Ophelia de la obra de Hamlet, que significa flor y belleza - abarcando el bosque cubierto en el que se encuentra el laberinto y de nuevo ambos la juventud y la inocencia de Ofelia, retratándola como una fuente de esperanza y pureza en el duro tiempo de la posguerra y de la desesperación.

Otra referencia importante, al igual que el vestido que enlaza con la obra de Alicia, son los zapatos de la niña pues, cuando está en el reino donde es supuestamente la Princesa Moanna son de color rojo oscuro, como los de Dorothy en El Mago de Oz. Del Toro, enlaza ésta obra clásica con un plano detalle de los zapatos. El color rojo, escogido con toda la intención por el director, simboliza, la sangre, la vida, la juventud pero también la muerte, como presagio de su destino.

En conclusión, a mi modo de ver está claro que hay referencias deliberadas a otros cuentos de hadas y seres mitológicos (cronos, la mantis, el sapo, el Fauno) aunque no hable de ellos en este ensayo, y que forman parte de este intencionado contraste entre el mundo real y el de fantasía que, en palabras del autor, para la niña éste es un mundo muy real porque ella lo sufre. Finalmente, en las tres obras  El Laberinto del Fauno, Alicia en el País de las Maravillas y en  El Mago de Oz, la protagonista es una niña que es arrastrada de su hogar hacia un lugar extraño al intentar escapar de su entorno y de su realidad. Sin embargo en los tres casos, a lo largo de los libros y las películas todas las niñas tomarán conciencia de la necesidad de regresar a la realidad para lidiar la verdadera batalla o el verdadero destino y tendrán entonces que atravesar y enfrentarse a la fantasía para reunirse con su verdadera familia. Esta estructura en sí también es, si lo pensamos un poco, un cierto laberinto.