Música y alma


POR Noelia Poquet

Desde principios de la historia se ha hecho referencia a los diversos beneficios que nos ofrece la música. Los griegos fueron los primeros en afirmar que la música tenia efecto en la conducta humana, la música era capaz de mitigar la tristeza en los deprimidos y aminorar a los violentos. Esto llega hasta la actualidad, donde se han investigado terapias alternativas que tienen como componente principal la música, así como la musicoterapia.

No hace falta tener un problema psíquico para darse cuenta que la música afecta enormemente a nuestro estado de ánimo o mejor dicho,  dependiendo del estado de ánimo que tengamos, elegiremos un tipo de música u otro. Esto ocurre cada vez que estamos tristes y nos ponemos a escuchar música. ¿Adivinaríais que tipo de música solemos escuchar? Seguramente sea Creep- Radiohead o The scientist- Coldplay . Y es que, no es que nos guste ponernos este tipo de música para hundirnos más, sino que simplemente necesitamos conectar con nuestros sentimientos y decirles que no son los únicos que están de ánimo bajo hoy, que hay miles y miles de canciones que compartirían esos momentos contigo. Es casi innumerable la lista de canciones que hay para momentos tristes. Por el contrario, cuando tenemos sentimiento de euforia o nos sentimos enormemente alegres, las canciones pasarían a ser Don’t stop me now- Queen o – Highway to Hell-AC/DC. Cuando te pones a escuchar esa música notas como algo recorre tu cuerpo y te das cuenta que ya nada importa, te sientes increíblemente bien y no hay nada que pueda fastidiar ese momento; vas andando por la calle con una sonrisa de oreja a oreja, con tus cascos gigantes y empieza a sonar tu canción favorita y te sientes único.

No solo la música nos puede ayudar a sentirnos alegres o tristes. También influye en nuestro sistema nervioso el hecho de escuchar canciones de notas agudas o más intensas ya que nos puede ayudar a estar más alerta y aumentar incluso nuestros reflejos. Este sería el caso si escucháramos Enter sandman-Metallica donde todo nuestro cuerpo se pone en aviso. ¿Nunca te has preguntado por qué no te sientes cansado cuando estás en una discoteca? El ritmo de la música de las discotecas es tal que ni siquiera eres capaz de sentir el cansancio hasta que no se produce un parón entre canción y canción y es justo en ese momento cuando te das cuenta de que estas realmente agotado. Sin embargo, al empezar a sonar la siguiente canción, se te pasa el cansancio y continuas como al principio.

La música es un estímulo fundamental en nuestra vida, y es que forma parte de nosotros, de nuestra diversión, de nuestro aburrimiento, de nuestros días tristes y por supuesto, de los alegres. La música tiene el poder de levantarnos el ánimo por encima de todo. No se puede negar la influencia de la música en nuestros estados de ánimo porque le debemos una gran parte a éste.