Enseñar, conocer y disfrutar

POR Katy Baines REVISADO POR Pablo Picó

Trabajar como un auxiliar de conversación en la isla canaria de Lanzarote es un poco diferente en comparación con la experiencia de un auxiliar situado en la península. No digo que sea mejor o peor, sino solo diferente.

Por un lado, en Lanzarote hay pocos auxiliares (en concreto, solo somos cuatro de inglés), mientras que en las ciudades más grandes de España hay cientos de jóvenes trabajando como auxiliares de inglés, cuya misión es ayudar a mejorar las habilidades en lengua inglesa de estudiantes, con edades de cuatro y ciento cuatro años. En mi caso, trabajo en un colegio de educación primaria situado en un pueblecito del interior llamado San Bartolomé. Trabajo con alumnos que tienen entre ocho y doce años a los que estoy enseñando a presentarse en inglés. Durante las doce horas que estoy en el colegio, me siento como una famosa, ya que hay 300 chinijos gritando mi nombre, queriendo abrazarme y chocarme los cinco.

  Una fotografía donde aparece Katy Baines (a la derecha) junto a algunos de sus estudiantes.  BARBARA MULLER / KATY BAINES  

Una fotografía donde aparece Katy Baines (a la derecha) junto a algunos de sus estudiantes. BARBARA MULLER / KATY BAINES  

Por otro lado, vivir en la parte más oriental del archipiélago tiene muchas ventajas. Por ejemplo, el tiempo, conocido como “la eterna primavera”. Lanzarote es famoso por su magnífico clima durante todo el año, con una temperatura media de 24 grados en invierno y escasas precipitaciones. La principal riqueza de la isla es la industria del turismo. Donde yo vivo, en Puerto del Carmen, abunda la gente jubilada y las familias que están en vacaciones, por lo que los amigos que tengo aquí son un pilar de apoyo muy importante. Con los que he entablado una gran amistad gracias a los días de playa y senderismo y también a las noches de vodka barato, está claro. Asimismo, podemos encontrar turistas de cualquier parte del mundo, lo que es genial si eres un britañorante, ya que es muy fácil encontrar un bar inglés donde sentirte como en casa.

Además, se podría decir que la vida canaria es menos estresante que en la península. Debido a que estamos “aislados”, la espera forma parte de nuestras vidas, ya sea para recibir algún correo o para recibir a familiares o amigos. Por supuesto, el clima y las playas son nuestro antídoto contra dicha espera. Gracias a César Manrique, el famoso artista que compaginó su obra con la defensa de los valores medioambientales de Canarias, no hay grandes edificios por la isla, de ahí que podamos disfrutar de una noche estrellada sin sufrir los efectos de la polución. Algunas de sus obras, que combinaban el arte con la naturaleza pueden verse en parques nacionales y en la mayoría de las rotondas de la ciudad.

De hecho, el aeropuerto lleva su nombre. Por último, me gustaría compartir con vosotros
algunas palabras canarias que he aprendido durante mi estancia en Lanzarote:


-Conejero/a: alguien que vive en Lanzarote.
-Chinijo/a: niño pequeño.
-Guagua: autobús.
-Papas: patatas.
-Calufo: mucho calor.
-Maleta: mochila escolar.
-Mojo: salsa típica (muy sabrosa, a mi parecer).

Si nunca habéis estado en las Islas Canarias,
solo puedo deciros una cosa: ¡Venid sin pensároslo!