¿Alternativas viables al botellón?

  • La presión social es uno de los factores que potencian esta práctica. 

  • Los espacios públicos de las ciudades se ven afectados por la suciedad generada. 

  • En la década de los 90 se consolidó esta práctica como una forma de ocio. 

A pesar de que el fenómeno del botellón solo comenzara en los años 90, la bebida ha desempeñado un papel muy importante en el ocio juvenil durante mucho tiempo. De hecho, el botellón es el resultado final de varias prácticas que han cambiado desde los años 60. Los guateques en los años 60, el aumento de las zonas de vinos en los años 70, y después la llegada de la movida y las litronas en los años 80. Todos estos movimientos han llevado a lo que hoy conocemos como el botellón. Pero, ¿cómo se define específicamente el término botellón? Puede ser explicado como grupos de jóvenes que beben alcohol en las calles para reunirse los fines de semana en horario nocturno. Normalmente tiene lugar en parques, plazas y por supuesto, en la vía pública. Aunque la ocupación de espacios públicos provoca un problema para el resto de usuarios, el botellón se sigue desarrollando. Como consecuencia, ahora hay una necesidad urgente de establecer más medidas en cuanto al control de los jóvenes durante las horas del botellón. 

Es difícil identificar exactamente por qué los jóvenes continúan participando en prácticas como el botellón, pero hay algunas razones que pueden ser deducidas fácilmente. En primer lugar, la socialización es un componente clave que contribuye a la actuación del botellón. Es posible que los jóvenes quieran establecer relaciones amistosas para formar parte de una esfera familiar al igual que para animarse. Sin embargo, los efectos de beber en grandes grupos pueden ser bastante graves debido a la influencia que los amigos ejercen los unos sobre los otros. Por ejemplo, entre algunos grupos, a veces se corre el riesgo de que la presión social resulte en sentimientos incontrolables de curiosidad. Como resultado, sienten que tienen que probar algo nuevo. Igualmente, el ámbito académico al que los jóvenes pertenecen es un factor posible para involucrarse en el botellón. En otros casos, los adolescentes toman alcohol por placer, porque simplemente lo disfrutan. Además, el precio de las bebidas alcohólicas es demasiado alto para ellos, entonces traen alcohol de casa para no comprarlo en bares y discotecas. Es más, incluso se ha dicho que una razón por la que participar en el botellón es básicamente el buen clima que hay en muchos lugares en España. 

 Botella de whisky escocés / FLICKR

Botella de whisky escocés / FLICKR

Asimismo, hay un montón de problemas socio-ambientales relacionados con el botellón. La mayoría de estos afectan más al público en general, ya que resultan en la pérdida del espacio público. Primero, el ruido en las calles en horario nocturno plantea un problema entre los habitantes cercanos. Por un lado, esto es muy injusto para los vecinos porque algunos tienen que madrugar y, debido a los altos niveles de ruido, no descansan lo suficiente para el próximo día de trabajo. Se han observado numerosos casos de quejas vecinales describiendo el botellón como “desenfrenado”, “salvaje”, e incluso “brutal”. Mientras por otro lado, algunos dicen que la gente debería tolerarlo porque “El ruido es vida”. Pero no considero que sea admisible ignorar el descontento de los residentes que lo aguantan cada noche. Aún más, generalmente la calidad de higiene en las calles es extremadamente peor. El día después del botellón, siempre hay basura y residuos del consumo de bebidas y alimentos por todas partes. Otras actuaciones contra la salubridad incluyen orinas y vómitos, que en ambos casos generan mucha suciedad en la vía pública. Un derivado de este problema es también la degradación del paisaje urbano, que es causada cuando los jóvenes tiran y rompen botellas en las calles. Además, hay problemas que son vinculados al individuo, por ejemplo la desinhibición de su percepción, que puede conllevar a una ingesta de alcohol peligrosamente elevada. De este modo, existen bastantes evidencias para hallar maneras de solucionar el problema. 

En 2009, el Ayuntamiento de Madrid había propuesto varias maneras de regular el ocio nocturno en términos del botellón. Declaró que debería mejorar la calidad de vida de los residentes y también del público por:

- Restablecer la calidad de salubridad en general.
- Recoger y gestionar los residuos sobrantes de la noche del botellón.
- Disminuir el nivel de la inseguridad ciudadana.
- Introducir un programa de ocio alternativo para los jóvenes.
    
Es difícil saber si estas proposiciones surtirán efecto porque los jóvenes tienen frecuentemente tendencia a hacer lo que quieren y no respetan las reglas implementadas. Al fin y al cabo, no hay garantía de resolver totalmente los problemas que el botellón trae consigo. No obstante, introduciendo estas iniciativas, puede ser que la situación del botellón pueda mejorar.

Esta información ha sido revisada por Eva Fernández