Ciencia, música y estrellas

POR Chloe Franklin
REVISADO POR Elena Bermejo

Del 27 junio a 2 julio 2016 más de 1.200 personas celebraron una semana maravillosa de éxitos científicos y música en el festival de Starmus ubicado por tercera vez en Playa de las Américas, Tenerife. Tuve una oportunidad increíble de mezclarme con los mejores científicos del mundo y con otros entusiastas procedentes de otros países durante esa semana.

Durante mi primer día en Tenerife me registré en la sede, Pirámide de Arona, y conocí a otros titulares. La entrada estaba prohibida sin una entrada por adelantado (muy caro, por cierto). Las sesiones de ciencia no empezaban hasta las 3 de la tarde de cada día, por lo que tenía mucho tiempo para relajarme en la playa y en los cafés practicando español con los oriundos del lugar.

Cuando las puertas finalmente se abrieron, toda la gente se apresuró a los asientos más próximos al escenario, con muchas ganas de ver lo que iba a acontecer. Después de unos 10 minutos, el ruido se disolvió hasta casi quedar todo en silencio, seguido por mucha gente de pie con cámaras y móviles en la mano. Había llegado uno de los científicos más conocidos del mundo y uno de mis héroes personales: el profesor Stephen Hawking. 

Yo no podía creerlo (y aún sigo en ese estado de incredulidad) que estuviera sentada a cinco asientos de Stephen Hawking. Estaba justo al lado de uno de mis héroes personales, de aquellos que han influido notablemente en mi vida. Había comenzado la magia. 

Después de 10 minutos la gente se sentó y la primera sesión empezó con el Premio Nobel Adam Riess. Riess era el primero de once Premios Nobel de la semana entera. Habló sobre la Teoría de las Cuerdas con mucho detalle. Me acuerdo que sentí como si no perteneciera a esta esfera, como si la ciencia fuera demasiado para mí. Sin embargo, entendí lo que estaba diciendo durante una parte de su cuidado discurso. ¡Qué bueno! Yo, que nunca había recibido una clase magistral al respecto. Los discursos que siguieron a este primero fueron sobre la inteligencia artificial, la seguridad cibernética, los cromosomas, la neurociencia así como muchos temas de la denominada “ciencia general”. Los científicos hablaron de los astrofísicos y cosmonautas/astronautas (hay una diferencia- cosmonautas son rusos) hasta los neurocientíficos e ingenieros. 

Uno de los mayores hitos para mí fue cuando un grupo de personas subió a una montaña para contemplar las estrellas. En efecto, hacer astronomía. Fui con un nuevo amigo canadiense y cuando miré a través del telescopio, ví por primera vez los planetas de nuestro sistema solar. Ví Marte, el planeta rojo, con mucha claridad. Además, ví Saturno con sus anillos brillantes y cuatro de sus lunas. Para una chica que no había visto nunca las estrellas como consecuencia de las luces de la ciudad, supuso cumplir uno de mis sueños. 

Al final de la semana conocí por fin a otro de mis grandes héroes (tanto científica como musicalmente), el doctor Brian May, el guitarrista del grupo británico Queen. Fue realmente amable y me firmó su tesis doctoral, con mi nombre y tres imponentes y cariñosos besos. Estaba tan abrumada por su presencia... es alguien que he visto en el escenario en conciertos y que nunca pensé que le conocería 

En conjunto el festival fue una de las mejores experiencias de mi vida. Si tienes interés por la ciencia, te recomiendo que visites Starmus el año que viene en Noruega.