Tecnología digital, ¿hasta dónde?


POR Elayna Phirippis
REVISADO POR Noelia Poquet

No es ninguna sorpresa que, desde el siglo XX, la tecnología haya avanzado a pasos agigantados. En el mundo contemporáneo, la tecnología es algo que con demasiada frecuencia damos por sentado sin realmente saber de dónde surge. Por tanto, deberíamos en primer lugar volver la vista 200 años atrás cuando la tecnología se abrió camino por primera vez en todos los aspectos de nuestras vidas…

Dando la bienvenida a uno de los primeros medios analógicos que pronto se convertiría en una parte esencial de la vida cotidiana: la luz eléctrica. De forma no tan evidente, la luz eléctrica es un claro ejemplo de la presencia de la tecnología en la vida diaria a partir del siglo XIX. Sin embargo, puede que este desconocimiento por nuestra parte no sea tan malo después de todo. De hecho, se ha dicho que el poder de la tecnología y su impacto social es mayor cuando dicha tecnología se convierte en algo banal – es decir, algo que vemos como una contribución al resto de fuerzas en la sociedad.

Con el paso de los años, podemos ver que la tecnología se ha vuelto más digital. Pero ¿qué significa esto para la supervivencia de documentos provenientes de medios analógicos? Tomemos por ejemplo una foto en blanco y negro de los años 50 que está empezando a mostrar síntomas de desgaste. ¿Es posible preservarla para que mantenga su óptima calidad en la actualidad? Claro que sí. El concepto de archivar ha existido desde las primeras bibliotecas y los primeros museos del mundo. Los archivos públicos (como las bibliotecas y los museos) son más importantes que nunca porque disponen y cuidan de copias originales de muchos documentos antiguos. Tal vez te preguntes: “¿Por qué es tan importante la existencia de este tipo de documento cuando vivimos en un mundo digital?” La respuesta radica en que los archivos previenen la pérdida de la historia que tienen estos documentos. Entonces, sin la disponibilidad de archivos, es posible que no pudiéramos contar con el conocimiento necesario de la historia de nuestro mundo.

Adelantémonos a hoy en día y veremos como la llegada de las nuevas tecnologías comunicativas ha provocado que la sociedad y la cultura estén en proceso de gran transformación. Ahora existen aparatos tecnológicos más evolucionados e inteligentes, como los productos de Apple (el Macbook y el iPhone), a los que estamos acostumbrados en la actualidad. En una sociedad que no puede resistirse al impacto digital, hay una alta demanda de inmediatez, es decir, el deseo cada vez mayor de los usuarios de tener acceso instantáneo.

Con vistas al futuro, debemos preguntarnos ¿hacia dónde va la tecnología a partir de ahora? Ante todo, se deduce que es un requisito para la vida cotidiana y que sólo mejorará a medida que pase el tiempo y avancen investigaciones científicas. Sin embargo, queda pendiente la cuestión sobre si la historia del pasado permanecerá en el futuro con la existencia de archivos públicos, o si el avance de la tecnología llevará finalmente a que se olvide toda la historia de nuestro planeta.